El internet de la mente

7/11/2021

Jorge Martija

(Psicólogo, CEO de Emobotics)

1. El internet de las cosas (Internet of Things -IoT-)

En los últimos años, y gracias a la incorporación de la conectividad 5G, el IoT se ha convertido en una realidad permitiendo la aparición de vehículos con conducción automática o la domótica, es decir, un conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de la vivienda. Ahora podemos controlar desde nuestro teléfono todo tipo de elementos de uso diario: electrodomésticos, iluminación, cepillos de dientes, persianas, básculas de pesaje. Además, permite optimizar el uso de la energía, reduciendo en un 40% el consumo energético, en un 25% el consumo de agua y en un tercio las emisiones de CO2. 

2. El internet de los cuerpos (Internet of the Bodies –IoB–) 

El paso siguiente en inteligencia artificial ha sido la bioingeniería. En este caso, mediante diferentes gadgets, como marcapasos conectados a la red o relojes inteligentes, es posible recoger datos biométricos de las personas para colaborar en su cuidado y seguridad. La presión arterial, la frecuencia cardíaca, la oxigenación de la sangre, la calidad del sueño y nuestro ejercicio físico pueden ahora ser monitorizados por inteligencias artificiales y prevenir el uso de patologías, reaccionar en caso de situaciones de emergencia y ofrecer recomendaciones en tiempo real.

 

De hecho, la progresiva incorporación de estos equipos en nuestro cuerpo nos permitirá en poco tiempo mejorar nuestras propias capacidades Esto se denomina transhumanismo. Pensemos en los órganos artificiales, técnicas para detener el envejecimiento y microchips implantados en la mano permitiéndonos abrir puertas, viajar en transporte público, almacenar información de contactos de emergencia o realizar compras con el movimiento de un brazo. Actualmente también se encuentran en desarrollo dispositivos que miden la fertilidad, ropa que le mide la temperatura, píldoras electrónicas, gafas conectadas a internet, etc.

Para el bebé también existen dispositivos para medir cuándo está durmiendo, un control para evitar que se ahogue y medir su temperatura en todo momento.

 

En 2017, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el uso de la «píldora digital» por primera vez en la historia. La píldora digital transmite datos a su teléfono desde el estómago. 

Este tipo de técnicas puede ofrecer respuestas eficaces y rápidas en situaciones como las vividas durante la pandemia de 2020.

3. El internet de la mente (Internet of the Mind -IoM-)

Un paso más allá, se encuentra el internet de la mente, que actualmente evoluciona en torno a inteligencias artificiales capaces de reconocer gestos del rostro de las personas, identificar las emociones expresadas en nuestro tono de voz, analizar cada una de nuestras palabras para hacerse una idea del estado emocional que experimentamos en cada momento.

Médicos, psicólogos, bioingenieros y programadores constituyen estos equipos de trabajo que pretenden construir inteligencias artificiales emocionales. Humanos digitales capaces de relacionarse empáticamente con las personas.

Este es el tipo de cosas que se desarrollan actualmente en Emobotics, una empresa española pionera en el desarrollo de Ebots (humanos digitales) que ya se comunican con las personas de una forma realista.